I Jornada de Educación Financiera

Cuatro años. Ése es el tiempo que llevo ayudando en la organización del Rich Dad Club de Valencia.

Peleando, junto a Fran, por mantener a flote esta barca que apenas navega.

Mucha ilusión.

Y esfuerzo.

El que se puede, seamos claros.

Que no es poco ni todo el que realmente se necesita.

Y, ahora, estoy al mando… y solo ante el peligro.

Justo como los últimos seis meses le ha pasado a Fran.

Pero lo secuestro para un final de año a lo grande: la I Jornada sobre Educación Financiera del Rich Dad Club.

  • 2 meses de trabajo
  • 5 ponentes
  • catering a día completo
  • y un cierto margen de beneficio

Rezumo maldad y satisfacción.

No ganaremos nada, pero será una prueba interesante… o eso pienso.

El propio Fran acudirá a hacer un taller sobre finanzas personales. Introductorio. Práctico. Al alcance de todo el mundo.

Abel hablará de su propio camino. Su historia con la cafetería… y lo nuevo que está haciendo.

Iván tocará las grandes inversiones… de cualquier persona: casa y coche.

Fran (otro Fran, asesor fiscal laboral contable) hablará sobre cómo pagar los impuestos justos y necesarios.

A última hora me confirma Jesús, de Abogado Amigo, para hablar sobre legalidad en los negocios.

Y lanzo las entradas…

Se venden 13…

Un número de mal agüero que supone que el evento no tira.

Por fortuna, en Wayco, donde he alquilado la sala, se apiadan (ya nos conocemos hace tiempo) y deciden cederla completamente gratis.

Vuelvo a ver beneficio.

Lo comento con Fran y decidimos hacer una pequeña locura: preparar carpetitas con el programa, folios en blanco y un boli…

…y poner lo que sobre para mejorar el catering.

Esto último es algo que suelo hacer: la comida, a pedir de boca. Después de todo, nadie se puede quejar con la boca llena.

Y llega el día. Un 12 de diciembre. Y pienso en lo que va a ser el día.

Todo montado para cuando llega la gente. Todo por recoger cuando se vaya. Y, en medio, 12h de trabajo.

Voy de aquí para allá casi sin darme cuenta de los talleres.

Habla con cafetería y controla que los ponentes están en hora para que de tiempo a las comidas… a todas menos a la mía…

Suerte que tengo una bonita reserva a la española a la altura de la cintura.

La gente atiende y hace preguntas. Alguna un poco más comprometida. Algún ponente sale del paso con un “todo legal, señores… para lo demás, ya está Bárcenas” que provoca risas y deja claro que, en esta Jornada, no interesan los líos.

Casi no me he dado cuenta y ya se está despidiendo el último ponente. Tendré que preguntarles cómo les ha ido y cómo se han sentido.

Igual que a los participantes.

Veo un par de caras que hacía tiempo que no veía… y a varios que han venido de fuera. Un tanto a nuestro favor.

Fran me pilla por banda en cuanto puede y me dice: “Voy a presentarte a David. Tiene ganas de hacer cosas como ésta. Liaremos también a Abel y veremos qué sucede siendo un equipo más grande”.

Y en ésas estamos.

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